Un distribuidor que nos deja completamente satisfechos

No es la primera vez que he visto un negocio decaer y tener que cerrar porque las deudas les llegaban a las cejas, rodearse de gente que no tiene ni idea puede llevarnos sin más a la más absoluta ruina, hay muchas personas que han abierto negocios y al no poder más han delegado en otras personas y ese ha sido su mayor error. Cuando se abre por ejemplo un restaurante se debe hacer muy seguro de sí mismo, ya que no es un negocio fácil de llevar, pensemos que el éxito de ese negocio va a derivar de lo bien que lo podamos hacer, por lo que es importante pensar muy bien antes de dar el primer paso. Por supuesto no todo el mundo es tan tonto como para emprender un camino que no va a poder terminar, pero tiene mucho que ver el hecho de que no contrate a profesionales de verdad que le ayuden a estar siempre en el candelero.

Precisamente viene a colación porque no hace tanto que conocí un caso en el que por culpa de sus empleados no le quedó más remedio que cerrar, nunca sabemos cuándo nos va a tocar faltar a menudo en el trabajo, nunca sabemos si los temas familiares derivados de problemas personales o por alguna enfermedad nos va hacer no estar lo que debiéramos. Por ello es que contar con gente de confianza para que lleve el negocio es lo mejor que vamos a poder hacer, lo que ocurre es que no todo el mundo estamos preparados para dirigir, no todos valemos para dar órdenes, y es verdad que cuando no nos duele el bolsillo directamente nos da un poco igual. Pues es precisamente lo que le pasó a la persona de la que os hablo, una persona que delegó todo en quien creía que le iba a echar una mano y al final lo que ocurrió es que se la echó al cuello porque terminó de ahogarlo para siempre.

La dejadez y la falta de interés hizo que el restaurante cayera en decadencia, de tener a los mejores distribuidores como www.resuntex.es pasó a que no muchos quisieran servirle, de tener los mejores textiles y manteles a medida pasó a tenerlos sucios y desgastados, en definitiva un negocio abandonado. Una elección que le salió cara al dueño y que creo que tendrá en cuenta si le vuelve a ocurrir.